Seguro CAR: claves para evitar pérdidas durante un proyecto

Un proyecto de construcción cambia todos los días: avanza el cronograma, entra maquinaria nueva, se suman subcontratistas, se ajusta el diseño sobre la marcha. La póliza CAR, en cambio, suele quedarse fija en las condiciones con las que se contrató el primer día. Esa distancia entre una obra que se mueve y una cobertura que no se actualiza con ella es, en la práctica, el origen de la mayoría de las pérdidas mal cubiertas —no la ausencia de seguro, sino su desactualización silenciosa.

«Una póliza CAR (Todo Riesgo de Construcción) no protege por existir. Protege por cómo se administra mientras dura el proyecto.»

La vigencia de la póliza frente al plazo real de la obra

El seguro CAR se contrata con una fecha de inicio y una fecha de término que corresponden al cronograma original del proyecto. El problema es que las obras rara vez terminan cuando estaba previsto: retrasos en el suministro de materiales, cambios de alcance, condiciones climáticas o simples ajustes de planificación extienden la ejecución más allá del plazo contratado. Cuando eso ocurre y nadie tramita la extensión de vigencia a tiempo, la obra queda operando —sin que el equipo del proyecto necesariamente lo note— fuera del periodo de cobertura, justo en el tramo final donde suelen concentrarse los trabajos más delicados de acabado e instalaciones. Revisar el avance real de obra contra el vencimiento de la póliza, con margen suficiente para tramitar una extensión antes de que venza, es una verificación que debería ser rutinaria y no una reacción de último momento. 

Exclusiones que cambian según la fase de la obra

Un seguro CAR no cubre lo mismo en la fase de movimiento de tierras que en la fase de acabados, y muchas exclusiones solo se vuelven visibles cuando ya generaron un daño. Vicios de diseño, defectos de material no detectados a tiempo, o daños derivados de una paralización prolongada de obra son zonas grises que deben revisarse contra el cronograma real del proyecto, no contra el cronograma que existía cuando se cotizó la póliza. Un proyecto que cambia de secuencia constructiva sin informar a la aseguradora corre el riesgo de operar, sin saberlo, fuera del perímetro de cobertura contratado. 

El periodo de mantenimiento, el punto ciego más común

La cobertura de mantenimiento (maintenance period) protege la obra durante el periodo posterior a su culminación, mientras el contratista sigue siendo responsable de defectos que aparezcan. Es, en la práctica, el tramo donde más pólizas fallan por desatención: el proyecto ya se dio por terminado operativamente, el equipo de obra se desmoviliza, y el seguimiento de la póliza pierde prioridad justo cuando un defecto de ejecución tiene más probabilidad de manifestarse. Extender correctamente este periodo, y no solo asumir que quedó cubierto por defecto, es una decisión que debe tomarse de forma explícita. 

Múltiples contratistas, una sola póliza: el riesgo de la coordinación

Los proyectos de construcción rara vez tienen un solo ejecutor. Contratista principal, subcontratistas especializados, proveedores de equipo pesado: cada uno puede tener responsabilidades distintas frente a un mismo siniestro, y la póliza CAR debe reflejar con precisión quién está asegurado, bajo qué calidad, y con qué límites de responsabilidad cruzada. Cuando la póliza no define correctamente a los asegurados adicionales, un daño causado por un subcontratista puede terminar disputado entre aseguradoras, contratistas y propietario, mientras la obra permanece detenida. 

Reportar rápido, documentar mejor

La velocidad y calidad de la notificación de un siniestro determinan buena parte de su desenlace. Fotografías del daño antes de mover cualquier elemento, registro de la secuencia de eventos, comunicación inmediata al broker antes que a cualquier otro actor: estas prácticas, simples en apariencia, son las que evitan que un ajustador cuestione la causa o el alcance del daño meses después, cuando la evidencia física ya no existe. 

Reflexión

El Seguro Todo Riesgo Construcción no es una póliza que se administra sola. Cada una de estas claves —vigencia alineada con el plazo real de obra, exclusiones revisadas por fase, mantenimiento correctamente extendido, asegurados adicionales bien definidos, siniestros bien documentados— representa una decisión de gestión, no un trámite administrativo.

En PRADO Insurance Group acompañamos esa gestión durante todo el ciclo del proyecto, no solo en el momento de la contratación. Si su obra está en ejecución, conversemos sobre qué tan actualizada está realmente su cobertura. 

Proteje tu organización con los seguros adecuados.

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