El Niño 2026-2027: Cómo Proteger a tu Empresa Ahora

El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha ratificado la continuidad del estado de «Alerta de El Niño Costero», advirtiendo que las condiciones asociadas a este fenómeno podrían extenderse hasta el verano de 2027. Este escenario representa un desafío importante para las empresas y sectores productivos del país, que deberán reforzar sus estrategias de prevención para minimizar el impacto sobre sus operaciones, infraestructura y patrimonio. 

Fenómeno con impactos diferenciados

De acuerdo con el ENFEN, el comportamiento del Fenómeno El Niño debe analizarse desde dos regiones oceánicas que influyen de manera distinta en el Perú. 

Por un lado, El Niño Global (Región Niño 3.4) corresponde al calentamiento del Pacífico Central y tiene efectos sobre el clima a nivel mundial. En el territorio peruano, este fenómeno puede favorecer una disminución de las lluvias en la sierra sur durante la temporada de verano. 

Por otro lado, El Niño Costero (Región Niño 1+2) afecta directamente el litoral peruano y suele generar lluvias intensas en la costa norte, incrementando el riesgo de inundaciones, desbordes de ríos, huaicos, deslizamientos, interrupciones del transporte y daños a la infraestructura. 

Las proyecciones presentadas por el ENFEN muestran que las condiciones cálidas persistirían durante los próximos meses, con una alta probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad moderada o fuerte entre el segundo semestre de 2026 y el verano de 2027. 

Sectores económicos bajo mayor exposición

Los efectos de El Niño no solo representan un riesgo climático, sino también un desafío económico para el país. 

Según estimaciones de la Defensoría del Productor Agrario, las pérdidas podrían superar los US$ 3,500 millones, afectando aproximadamente 1.7 millones de hectáreas de cultivo y poniendo en riesgo cientos de miles de empleos vinculados al sector agrícola. 

Los cultivos destinados a la agroexportación, como arándanos, uvas, paltas, cítricos y mangos, podrían enfrentar alteraciones en sus ciclos productivos debido a los cambios en las precipitaciones y temperaturas, afectando tanto la productividad como la planificación sanitaria. 

El sector pesquero también presenta una elevada vulnerabilidad. Las variaciones en la temperatura superficial del mar modifican el comportamiento de especies como la anchoveta, desplazándolas hacia mayores profundidades y generando impactos sobre la actividad extractiva. 

Asimismo, sectores como la minería, construcción, transporte, logística, energía e infraestructura podrían enfrentar interrupciones operativas, mayores costos de mantenimiento, retrasos en proyectos y daños a instalaciones estratégicas. 

La prevención continúa siendo la mejor inversión

Frente a este escenario, el Estado peruano ha destinado importantes recursos para ejecutar acciones de prevención y reducción del riesgo de desastres, además de declarar el estado de emergencia en diversos distritos con mayor probabilidad de lluvias intensas. 

La experiencia demuestra que la gestión preventiva resulta considerablemente más eficiente que la reconstrucción posterior. Diversos estudios estiman que cada dólar invertido en prevención puede generar un ahorro de entre nueve y doce dólares en costos de recuperación. 

Para las empresas, esta realidad hace indispensable incorporar el riesgo climático dentro de sus procesos de gestión corporativa, evaluando la vulnerabilidad de sus activos, cadenas de suministro y operaciones críticas. 

Gestión integral del riesgo: una decisión estratégica

La ocurrencia de fenómenos naturales no puede evitarse; sin embargo, sí es posible reducir sus consecuencias mediante una adecuada planificación. 

En gestión de riesgos existe un principio ampliamente utilizado: 

Riesgo = Amenaza × Vulnerabilidad 

La amenaza climática es externa y escapa al control de las organizaciones, pero la vulnerabilidad puede disminuirse mediante planes de continuidad del negocio, protocolos de emergencia, evaluación permanente de la infraestructura crítica y programas de seguros diseñados de acuerdo con las características de cada actividad económica. 

La transferencia del riesgo mediante seguros especializados constituye una herramienta fundamental para proteger el patrimonio empresarial y garantizar la continuidad operativa frente a eventos extraordinarios.

¿Qué pólizas y coberturas conviene revisar según el sector?

Más allá del diagnóstico climático, cada empresa debería revisar puntualmente su programa de seguros vigente, identificando sublímites, deducibles y exclusiones que podrían activarse ante un evento de El Niño. Algunos puntos clave por sector: 

 

  • Minería: revisar el sublímite de daños por inundación y huaico dentro de la póliza de Multiriesgo o Todo Riesgo Industrial, así como el deducible y el periodo de espera del Lucro Cesante asociado. 
  • Construcción: verificar que las pólizas de Todo Riesgo de Construcción (CAR/EAR) para obras en curso cubran daños por lluvias intensas, y evaluar el respaldo de las cartas fianza o pólizas de caución frente a posibles retrasos de obra. 
  • Agroindustria y agroexportación: confirmar el alcance del Multiriesgo Agrario o de los seguros paramétricos frente a pérdida de cosecha, y revisar el Lucro Cesante por paralización de planta o retrasos logísticos. 
  • Transporte y logística: revisar la póliza de Transporte de Mercancías ante bloqueos de vías y daños por agua, así como la cobertura de la flota vehicular frente a huaicos y deslizamientos. 
  • Energía e infraestructura: evaluar los sublímites de daños por agua en las pólizas patrimoniales y la Responsabilidad Civil frente a terceros ante una eventual interrupción del servicio. 

En PRADO Insurance acompañamos a nuestros clientes en esta revisión, identificando brechas de cobertura y proponiendo ajustes oportunos antes del inicio de la temporada de lluvias. 

La visión de PRADO Insurance

En PRADO Insurance entendemos que la gestión de riesgos comienza mucho antes de la ocurrencia de un siniestro. Como bróker, nuestro enfoque va más allá de la colocación de pólizas: combinamos análisis legal, técnico y comercial para evaluar cada exposición desde todos sus frentes, diseñando soluciones aseguradoras a la medida de cada actividad económica. 

 

Ante la continuidad de la alerta por el Fenómeno El Niño, las organizaciones tienen la oportunidad de revisar sus planes de prevención, evaluar sus exposiciones contractuales y patrimoniales, y fortalecer su capacidad de respuesta frente a un eventual siniestro. 

 

La preparación oportuna no solo reduce pérdidas económicas; también contribuye a garantizar la continuidad del negocio, proteger a los colaboradores y preservar el valor de las inversiones en un contexto de creciente incertidumbre climática. 

Proteje tu organización con los seguros adecuados.

Para obtener más información, ponte en contacto con un representate de PRADO.